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Planes de pensiones de empleo e individuales para complementar la pensión pública

Ahorro y Finanzas · 25 noviembre 2021

Tanto los planes de pensiones privados como los planes de pensiones de empleo son fórmulas adecuadas para asegurarse una jubilación tranquila, con ventajas frente a otros productos de ahorro-previsión.

Los planes de pensiones son productos específicamente pensados para planificar el ahorro de cara a la jubilación. El descenso de las tasas de natalidad, así como el aumento de la esperanza de vida, provocará en el futuro desequilibrios en los sistemas públicos de pensiones. Las sucesivas reformas realizadas para garantizar su sostenibilidad como el cálculo en función del incremento de la esperanza de vida, el aumento de la edad de jubilación, así como de los años totales de cómputo de la vida laboral, han tenido como efecto, según cálculos de la La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, la reducción de la tasa de sustitución (relación entre la pensión pública y el último salario percibido) en casi un 10%, y previsiblemente será superior en los próximos años. Contratar, por tanto, un plan de pensiones puede ayudar a complementar la pensión pública de jubilación y no perder poder adquisitivo una vez llegado el retiro de la vida laboral.

 

Actualmente hay 2 personas en activo por cada jubilado y se espera que para 2050 la tasa de dependencia sea de un trabajador por jubilado

Con las cotizaciones realizadas durante una vida laboral de 38 años, se cubre la pensión pública de jubilación de los primeros 12 años. Sin embargo, de media se vive 18 años tras la jubilación y, consiguientemente, hay un déficit medio de 6 años de pensiones. El descenso de la natalidad repercute además en el aumento de la ratio de jubilados con respecto a las personas en activo. Si en 1980 la tasa de dependencia era de 5 trabajadores por cada jubilado, actualmente hay 2 personas en activo por cada jubilado y se espera que para 2050 sea de un trabajador por jubilado.

En este escenario la recomendación de los expertos es empezar a ahorrar cuanto antes destinando un tanto por ciento de los ingresos al plan de pensiones. Una cantidad que puede incrementarse a medida que pasan los años, y complementarse con parte de los ingresos extraordinarios que se reciben como pagas extras, remuneración variable, devoluciones del IRPF al hacer la declaración, etc. Unos ahorros que nos permitirán vivir con tranquilidad en el futuro.

 

Individuales y de empresa

Los planes de pensiones individuales (PPI), son una buena opción como fórmula de ahorro a largo plazo para complementar la jubilación, también lo son los Planes de pensiones de empresa o de empleo (PPE) que persiguen el mismo objetivo, la diferencia es que esos ahorros se facilitan a través de las compañías o instituciones para las que trabaja una persona tanto privadas como públicas.

Una de las ventajas de los planes de pensiones es su fiscalidad. Tanto las aportaciones a los PPI como los PPE, se pueden desgravar de la base imponible del IRPF. Los presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2022 contemplan elevar de 8.000 hasta los 8.500 euros la aportación deducible en el caso de los PPE. Con una condición, que la empresa ponga al menos tanto dinero como el empleado. Es decir, que un asalariado podría percibir una contribución a su plan de 4.250 euros por parte de su empresa, y aportar otros 4.250 euros por su parte, algo que el ejercicio pasado no podía hacer. Por el contrario, en los PGE se reduce el tope de aportación de 2.000 euros a 1.500 euros a partir del año que viene para los PPI. El Gobierno pretende con esta medida impulsar los planes de pensiones de empleo promovidos por las empresas, en detrimento de los planes de pensiones individuales, a cargo de cada particular.

Solo un 3% de las pymes tienen contratado algún Plan de Pensiones de Empleo y el 65% no conocen las ventajas que plantea para sus trabajadores

A pesar de estos incentivos fiscales para los PPE aprobados por el Gobierno, según el estudio Planes de pensiones de empleo: ¿cómo son percibidos por las pymes y microempresas en España?, el 65% de las pequeñas y medianas empresas todavía no ha oído hablar sobre los PPE ni de las ventajas que plantean para sus trabajadores. Del informe también se extrae que, a pesar de que el 31% de las pymes considera interesante contratar productos o servicios de ahorro para sus empleados, solo un 3% tienen contratado alguno actualmente. Esta falta de concienciación no es un problema exclusivo de las pymes, ya que en las empresas del IBEX 35 más del 60% tampoco cuenta con Planes de Pensiones de Empleo. En otros países europeos la mitad de los asalariados cuentan con un Plan de Pensiones, mientras que en España solo 1 de cada 6 tiene uno.

Aunque los planes de pensiones de empleo son un buen incentivo tanto para las empresas como para los trabajadores, todavía les queda un largo camino para su implantación. El ahorro en PPE está muy poco desarrollado en España, donde no hay que olvidar que las pymes y autónomos, constituyen el 97% del tejido empresarial.

 

Buena rentabilidad

Para los que no cuentan con PPE, los PPI siguen siendo una buena opción de ahorro de cara a la jubilación. Presentan una rentabilidad media anual del 3% en el largo plazo y, en el medio plazo (10 y 15 años), del 4,4% y 2,3% respectivamente. La pregunta es ¿Cuál de ellos elegir? Lo primero a tener en cuenta es que la política de inversión debe adaptarse a las necesidades y perfil de riesgo. No debe invertir igual una persona cercana a cobrar el plan que necesita escoger uno relativamente conservador que otra que acaba de empezar su vida laboral, tiene muchos años por delante y puede optar por uno más agresivo.

Los planes de pensiones de ciclo de vida van ajustando las inversiones en función del horizonte temporal de cobro

En cuanto a las rentabilidades es importante revisar la que está obteniendo el plan que se quiere contratar y compararlo con otros planes que inviertan de manera similar. Al tratarse de un producto a largo plazo, hasta la jubilación, es preferible comparar la rentabilidad a medio y largo plazo, no en el último mes o tres meses, que no suele ser tan representativa del producto.

También se debe revisar la política de inversión y cambiar de plan a medida que pasan los años, o que sea el mismo plan automáticamente el que vaya adaptándose. Esto último es lo que realizan los planes de ciclo de vida: en función del horizonte temporal de cobro, van ajustando las inversiones y son una buena opción para las personas que no quieren estar pendientes continuamente de su plan de pensiones.

 

 

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