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La Economía del futuro es circular

Bien-ESTAR · 2 noviembre 2021

La sociedad demanda un modelo de producción más sostenible basado en la economía circular que aboga por la reutilización, reparación y reciclaje de los materiales. Las empresas que quieran mantener su posición en el mercado y en las preferencias de los consumidores tendrán que adaptarse a este cambio y ser social y ambientalmente responsables.

La sociedad de consumo acelerado en la que vivimos es poco sostenible para el planeta. Un modelo económico en el que aproximadamente el 80 % de lo que utilizamos se desecha directamente después de su uso. Frente al modelo lineal tradicional, basado principalmente en el concepto de “usar y tirar”, se impone ahora un modelo circular de producción y consumo en el que el valor de los productos, materiales y recursos pueda mantenerse y reciclarse durante el mayor tiempo posible.

Un patrón que imita a la naturaleza, donde todo tiene valor, todo se aprovecha y los residuos se convierten en nuevos recursos para mantener el equilibrio entre el progreso y la sostenibilidad. Se trata de una transformación en la manera de producir y consumir que implica, a su vez, un cambio profundo de mentalidad de los ciudadanos, en la configuración del mercado y desde el punto de vista regulatorio.

 

 

La población mundial alcanzará los 9.600 millones de personas en 2050, si no cambiamos la forma de consumir harán falta el equivalente a tres planetas para proporcionar los recursos naturales necesarios

 

Un futuro donde el ahorro de energía, la reutilización y la reducción del consumo pasen a ser la norma. Un cambio que necesita el compromiso y la implicación del conjunto de las Administraciones Públicas, de las empresas y de todos los agentes sociales hasta llegar al ciudadano y al consumidor final. Se trata de involucrar a toda la cadena de valor de los productos y sectores, para potenciar conceptos como la simbiosis industrial, la producción limpia o el ecodiseño y avanzar en mecanismos que faciliten la colaboración a todos los niveles. Y la hora de empezar a cambiar ha llegado, el modelo actual no es sostenible, si la población mundial alcanza los 9.600 millones de personas en 2050 y mantiene el estilo de vida actual, harían falta el equivalente a tres planetas para proporcionar los recursos naturales necesarios.

 

Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La economía circular se perfila como el modelo económico del futuro. En línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), Europa aspira a ser líder mundial en este escenario con un ambicioso compromiso para reducir los residuos enviados a los vertederos en un 90% y reciclar el 75% de los envases para 2030.

España también se ha alineado con este planteamiento y ha definido la Estrategia Española de Economía Circular (EEEC), conocida como España Circular 2030. Se centra en los seis sectores prioritarios de actividad económica: construcción, agroalimentario, pesquero y forestal, industrial, bienes de consumo, turismo y textil y confección. Entre los objetivos: reducir en un 30% el consumo nacional de materiales; mejorar un 10% la eficiencia en el uso del agua y recortar un 15% la generación de residuos respecto a 2010. Todo ello posibilitará situar las emisiones de gases de efecto invernadero por debajo de los 10 millones de toneladas de CO2 equivalente.

 

El 77% de los ciudadanos de la UE están dispuestos a pagar más por productos respetuosos con el medio ambiente y con envases sostenibles

 

La economía circular es un reto para las empresas y para el conjunto de la sociedad. La transformación de los actuales modelos de negocio y de producción hacia otros completamente circulares supone en muchos casos cambios sustanciales en todas las etapas de producción, desde el diseño de los productos y servicios, hasta la relación con los proveedores y clientes. Ya no hay marcha atrás, la opinión pública desea mayoritariamente que las empresas e industrias sean social y ambientalmente responsables, y éste va a ser un hecho ineludible para mantenerse en el mercado y en las preferencias de los consumidores. Las encuestas demuestran que el 77% de los ciudadanos de la UE están dispuestos a pagar más por productos respetuosos con el medio ambiente y por productos con envases sostenibles.

 

¿Están las empresas preparadas para ser circulares?

Las compañías tendrán que aplicar la economía circular y cuidar toda la vida de sus productos desde su generación a la retirada del mercado si no quieren ser penalizadas. En Europa ya se han desarrollado diversas iniciativas políticas, de las cuales casi la mitad se refieren a las operaciones (47%), al embalaje de los productos (37%) y a la relación con los clientes (16%). La colaboración entre los actores de la industria y los responsables políticos es esencial para el éxito. Unas políticas armonizadas y sencillas de aplicar para las empresas, sin comprometer las ambiciones medioambientales, allanarán el camino hacia la economía circular que el público demanda.

Así, las recomendaciones para la Comisión Europea pasan por la armonización de las normas de diseño ecológico y de los requisitos de etiquetado ecológico en toda la UE para facilitar el cumplimiento y evitar la fragmentación entre los Estados miembros, que están desarrollando iniciativas sobre índices de reparabilidad y durabilidad antes de una plena alineación con las iniciativas a nivel de la UE.

 

La Unión Europea quiere promover la donación de bienes no vendidos por parte de las empresas a causas benéficas

 

También propone incentivos fiscales para el mercado de bienes reciclados/reutilizados y los servicios de reparación, así como para promover la donación de bienes no vendidos por parte de las empresas a causas benéficas. Otra intervención que recomienda es la aplicación armonizada de la RPE (Responsabilidad Ampliada del Productor) en todos los Estados miembros para todos los flujos de residuos previstos y establecimiento de un mecanismo central de coordinación a nivel de la UE para el registro y la notificación de las pilas puestas en el mercado, con el fin de que las empresas puedan cumplir fácilmente la normativa sobre RPE relativa a todos los productos vendidos en cualquier país europeo, reduciendo al mismo tiempo la carga administrativa y financiera del registro.

 

Información detallada sobre productos

Por último, considera necesaria la información sobre la sostenibilidad de los productos: La información sobre los productos debe normalizarse (información al consumidor sobre la posibilidad de reparación, la huella medioambiental, etc.) y las iniciativas políticas como el Pasaporte Digital de Productos (PDP) deben alinearse con los sistemas de información existentes para evitar el solapamiento del trabajo administrativo y la duplicación de datos.

 

 

 

 

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