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Descubre qué tipo de ahorrador eres y por qué ahora el perfil previsor es el más adecuado

Ahorro y Finanzas · 29 septiembre 2022

Austeros, gastadores, equilibrados, previsores… Hay tantos tipos de ahorradores como personas. En el Día Internacional de la Educación Financiera, identificar a qué grupo perteneces puede ayudarte a controlar el presupuesto familiar.

 

La inflación y las subidas de precios que han encarecido el consumo han reducido el ahorro de las familias que se ha situado en negativo por primera vez en tres años, con una tasa del -0,8%, según los últimos datos publicados por el INE correspondientes al primer trimestre de 2022. Sólo tres meses antes, esa misma tasa estaba en el 8,3%.

El ahorro es crucial para la salud financiera de una familia. Sirve, entre otras cosas, para sortear gastos imprevistos, dificultades económicas que puedan surgir y hacer realidad, sin necesidad de endeudarse, algunos propósitos vitales.

 

¿Qué tipo de ahorrador soy? 
Existen distintos tipos de ahorradores dependiendo de cómo se planteen la gestión de sus finanzas personales.

Ahorrador austero. Es aquella persona que no tiene claro un objetivo, pero quiere ahorrar para aumentar su `colchón financiero´ y lo hace a rajatabla hasta el punto de dejar de consumir o de no permitirse ningún capricho.
Ahorrador gastador. Le cuesta controlar el gasto y casi nunca consigue ahorrar, aunque es consciente de la conveniencia de hacerlo. Va adaptando su consumo y ahorro en función de la disponibilidad de dinero que tenga.
Ahorrador equilibrado. Mantiene un equilibrio entre lo que gasta y lo que ahorra, aunque no de una manera sistematizada. Reserva dinero en determinados momentos, pero no tiene la rutina del ahorro en su día a día.
Ahorrador previsor. Es capaz de prever sus gastos futuros y reservar una cantidad todos los meses para hacerles frente. Los ahorradores previsores se marcan objetivos de ahorro realistas. Realizan un presupuesto y planifican todos sus gastos y sus inversiones de manera organizada.
Ahorrador por objetivos. Gestiona su dinero en función de lo que quiere conseguir en determinadas etapas de su vida. Dependiendo de esto ahorrará durante más o menos tiempo y una menor o mayor cantidad
Ahorrador casual.  Es el ahorrador de fin de mes, guarda dinero en caso de que le haya sobrado algo, pero no lo hace ordenadamente ni de una manera sistemática.

Marcarse objetivos
De todos los tipos de ahorradores mencionados, el perfil del ahorrador previsor es el más adecuado y marcarse objetivos, una de las mejores formas para ahorrar. Cambiar de coche, enviar a un hijo a estudiar al extranjero, pagar la entrada de una vivienda o contar con un capital para la jubilación son incentivos para guardar una porción de lo que se ingresa, bien sea por salario o por renta.

Evaluar bien el presente, pero también el porvenir, y hacer una previsión de cómo van a evolucionar los ingresos en el futuro es clave para ahorrar

La respuesta a cuándo empezar a ahorrar es `cuanto antes mejor´ y después hacerlo de forma sistemática. Así se reduce el esfuerzo requerido y, además, se puede aprovechar la rentabilidad que ofrece el mercado financiero en cada momento. Una de las consideraciones a tener en cuenta es que no siempre se tiene la misma capacidad de ahorro ya que los ingresos y gastos van variando a lo largo de la vida. No son los mismos cuando se inicia la carrera profesional, cuando los hijos son pequeños o en la jubilación. Evaluar bien el presente, pero también el porvenir, y hacer una previsión de cómo van a evolucionar los ingresos en el futuro es clave. Y tener muy presente el imparable aumento de la esperanza de vida que será un elemento importante de cara a planificar una jubilación desahogada y tranquila.

La regla del 50/30/20
Podemos empezar a ahorrar destinando un tanto por ciento de los ingresos mensuales a este fin. Una opción es seguir la técnica denominada 50/30/20. Es decir, destinar el 50% de los ingresos mensuales a los gastos fijos con el objetivo de cubrir las necesidades básicas, como la vivienda o la alimentación; el 30% restante, al ocio; y el 20%, al ahorro. De esta manera al terminar el año, habrá aumentado considerablemente el colchón financiero del que se dispone.
Ahora bien, si hay un motivo específico por el cual se va a ahorrar y éste incluye una fecha concreta, por ejemplo, disfrutar de un viaje en las vacaciones, para alcanzarlo, es recomendable determinar lo que nos va a costar lo que se quiere adquirir, dividirlo en el número de meses que faltan para pagarlo y de esta manera conocer lo que hay separar cada mes. Lo importante es definir el objetivo y actuar consecuentemente para alcanzarlo.

Saber invertir
El siguiente paso, una vez que se consigue ahorrar, es invertir los ahorros para no perder dinero y poder sacarles el mayor rendimiento. La clave está en una buena educación financiera. Es aconsejable empezar a construir una cartera de ahorro que tenga en cuenta el perfil personal y se adapte a las necesidades y expectativas particulares. Hay que saber cuánto riesgo se quiere asumir, cuál es la cantidad que se quiere invertir y cuánto tiempo se quiere mantener esa inversión.
En Avanza Previsión contamos con distintas opciones de ahorro personal que se adaptan a las necesidades de cada cliente, todas ellas con una alta rentabilidad garantizada. Para elegir la más adecuada lo mejor es recurrir a un asesor financiero que, de manera personalizada, indicará cual es el tipo más apropiado en cada caso. Para realizar la gestión de una forma rápida y sencilla, puedes contactar con nosotros.

 

 

 

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