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Consejos para gestionar las deudas

Ahorro y Finanzas · 31 mayo 2022

Llevar un control adecuado de las cuentas familiares, conocer nuestra capacidad de endeudamiento y destinar una parte de los ingresos a tener un colchón financiero nos evitará contraer más deudas de las que podemos asumir.

El dentista, la lavadora que se estropea, multas de tráfico… los gastos imprevistos que pueden surgir son infinitos y aparecen en los momentos más inoportunos. Si a esto le añadimos deudas por la hipoteca, tarjetas de crédito o préstamos personales, nuestra economía familiar puede peligrar.

Para evitar que esto nos suceda debemos llevar un control adecuado de nuestras cuentas, conocer detalladamente todos los ingresos de los que disponemos y los gastos a los que tenemos que hacer frente para proteger nuestras finanzas. Al identificar cuál es la situación real de la economía familiar, podremos hacer previsiones a largo plazo y planes para afrontar el futuro con tranquilidad y estabilidad.

Hay que recordar que cuanto menor sea el endeudamiento de una familia, ésta gozará de una mayor salud financiera y podrá dedicar una parte de los ingresos a otros conceptos como el ocio, las vacaciones o los viajes, pero también al ahorro. Es muy importante tener un colchón financiero para poder hacer frente a gastos imprevistos. Las familias que ahorran menos del 10% de sus ingresos mensuales, pueden tener un serio problema de liquidez y deben comenzar a plantearse el recortar gastos.

El Banco de España aconseja que la deuda no sea superior al 35% de los ingresos familiares

La capacidad de endeudamiento es la cantidad de deuda que podemos asumir sin riesgo de caer en impagos ni morosidad. Esta depende de nuestra situación personal, teniendo en cuenta tanto nuestro volumen particular de ingresos mensuales como nuestros gastos. El Banco de España aconseja que la deuda no sea superior al 35% de los ingresos familiares. De esta manera evitamos asumir más de la que podemos pagar, lo que puede afectarnos no solo económicamente, sino  también en nuestras relaciones personales, nuestra tranquilidad e incluso puede tener repercusiones en la salud.

Para calcular nuestra capacidad de endeudamiento además de los ingresos mensuales, es importante evaluar otros aspectos de la economía familiar como la capacidad para generar ingresos en el futuro, la solvencia económica y los medios de pago alternativos como  fondos que serán parte del patrimonio de la persona en el futuro, depósitos, bonos, etc.

 

Estos son algunos consejos que ofrece la CMNV para no endeudarnos:

Eliminar lo innecesario y reducir lo necesario. Recortar al máximo los gastos superfluos y disminuir lo que se pueda los necesarios. La factura de la luz o el gas se pueden reducir si se tiene cuidado corrigiendo malos hábitos.

Cuidado con las tarjetas. Utilizar dinero en efectivo para abonos diarios. Las tarjetas de crédito pueden distorsionar nuestra visión de los gastos y ponernos en situaciones difíciles.

Contar con un dinero extra. Para pagar cuotas a tiempo en caso de que surja algún inconveniente como por ejemplo una situación de desempleo. También, tener al apoyo de un fiador puede ser muy ventajoso

Estar protegidos. En caso de que se produzcan sucesos desafortunados si contamos los seguros adecuados evitaremos vernos en apuros económicos.

 

Si ya hemos contraído muchas deudas podemos gestionarlas de la siguiente manera:

Conocer a cuánto asciende la deuda real. Sumar todas las deudas pendientes y anotarlas para saber cuál es el montante total.

Poner orden. Clasificar las deudas por orden de tamaño o de tasa de interés y decidir  cómo las vamos a enfrentar.

Saldos más pequeños. Podemos empezar pagando la deuda por de saldo más bajo. Una vez que esa primera deuda esté pagada, avanzar a la siguiente deuda que tenga el saldo más bajo y continuar progresivamente.

Tasa de interés más alta. Otro procedimiento es afrontar primero las deudas con las tasas de interés más altas. Cuando paguemos una, nos esforzarnos en pagar la siguiente que tenga la tasa de interés más alta.

Establecer pagos automáticos periódicos. Fijar una cantidad para que se liquide mensualmente destinada a pagar la deuda.

Refinanciar. Se puede ahorrar dinero y consolidar las deudas haciendo un solo pago mensual. En este caso hay que revisar los términos y condiciones detenidamente.

Si a pesar de todo no conseguimos nuestro objetivo y las deudas nos superan la Ley de Segunda Oportunidad, ley 25/2015, de 28 de julio, es una fórmula para que aquellas personas puedan negociar o reestructurar el estado de sus deudas con el fin de poder pagarlas de forma más fácil. La normativa no va enfocada a suprimir la deuda (aunque en algunos casos se puede exonerar total o parcialmente), sino a buscar herramientas para facilitar que el deudor pueda pagar al acreedor y no ponga en peligro su patrimonio presente y futuro.

 

 

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