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11 consejos para ahorrar en calefacción sin pasar frío

Ahorro y Finanzas · 9 febrero 2022

Con la llegada de las bajas temperaturas sube el dinero que gastamos en calefacción. Poniendo en práctica unas simples recomendaciones podemos reducir significativamente la factura mensual, además de ahorrar energía y cuidar del planeta.

 

La calefacción es el gasto más elevado que deben asumir los consumidores cuando llega el frío y, sobre todo, cuando el coste de la electricidad está en máximos históricos.  ¿Cómo hacer frente a las bajas temperaturas sin tener que desembolsar una gran cantidad de dinero? Aquí unos sencillos consejos con los que reducir el consumo y ahorrar dinero.

Aislamientos. Es importante que la casa tenga un buen aislamiento que no deje escapar el calor, supone un gasto inicial mayor, pero acabaremos ahorrando dinero. Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), entre el 25 y el 30% de las necesidades de calefacción de un hogar se deben a pérdidas que se originan en las ventanas.

Instalación. Para un buen rendimiento calórico es necesario que todos los aparatos estén puestos a punto, es conveniente que un profesional realice una revisión de la instalación una vez al año para conseguir una mayor eficiencia y un menor consumo. Y en el caso que nos recomiende cambiarla, seguir su consejo, pues a la larga ganaremos en eficiencia y por tanto en ahorro.

Caldera. Si ha llegado el momento de renovar la caldera, lo mejor es hacerlo por una más eficiente. Aunque supone una inversión mayor, la reducción del consumo y del importe en la factura merecerá la pena a la larga. Existe un plan Renove de calderas con ayudas disponibles. Las más eficientes y menos contaminantes son las de condensación. Éstas funcionan a baja temperatura (entre 40º y 55º) y ajustan los grados del agua en función de la temperatura exterior.

Radiadores. Los radiadores hay que limpiarlos periódicamente, purgarlos al inicio del invierno y comprobar que las válvulas funcionan perfectamente. Es importante no cubrirlos con elementos como muebles o cortinas para poder aprovechar al 100% el calor que generan. Para economizar se pueden apagar los radiadores de aquellas estancias de la vivienda que no se usen habitualmente.

Agua caliente. Es recomendable instalar un termostato que regule la temperatura entre los 50ºC y los 55ºC y recordar las reglas básicas de consumo como ducharse, en vez de bañarse, o cerrar el grifo cuando no se esté usando.

Controlar la temperatura. La aconsejada para calentar el hogar y crear una atmósfera confortable es de 21 grados. En climatización, las diferencias de calor con el exterior superiores a los 12ºC no son saludables, por lo que además cuidaremos de nuestra salud. Ajustar un grado el termostato puede hacernos ahorrar un 7% de nuestra factura, según IDAE, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, aparte de reducir las emisiones a la atmosfera en unos 300 kg menos de emisiones de CO2.

Apps de consumo energético. Existen distintas apps que podemos llevar en el móvil destinadas a ahorrar en el consumo energético. Podemos conectar un smartphone a un termostato y éste a su vez a la caldera para poder gestionar su funcionamiento desde cualquier lugar y en cualquier momento. Es aconsejable programar el encendido de los aparatos de calefacción para que se conecten aproximadamente una hora antes de que llegar a casa y así disfrutar de una agradable temperatura a la vuelta.

Ventilar la casa lo justo. No exceder el tiempo que le dedicamos a esta tarea y aprovechar el momento más soleado del día para abrir las ventanas, con quince minutos por habitación será suficiente. En caso de que sea invierno, con cinco minutos estará ventilada.

Cortinas en las ventanas. Poner cortinas de telas pesadas puede contribuir a que el interior de la casa no se caldee en exceso durante el día y no se enfríe por la noche. Una solución decorativa que puede ayudarnos a economizar gastos.

Alfombras en los suelos. Las alfombras son elementos versátiles y ornamentales que personalizan y calientan las estancias. El suelo es el elemento constructivo en el que mayor pérdida energética se produce y el uso de alfombras ayuda a conservar la temperatura, a la vez que decora y da carácter a las distintas zonas.

Aprovechar lo natural. Por último, tratar de aprovechar al máximo las horas de más luz y el calor del día y por la noche ponerse una chaqueta o taparse con una manta mientras se esté descansando en el sofá, algo que, además de resultar muy agradable, contribuye a no abusar del sistema de calefacción.

 

 

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